
Olmedo Morales me ha lanzado un reto, que he aceptado de todo corazón para orientar a nuestros jóvenes sobre cómo y a quién deben elegir para las distintas posiciones que el proceso electoral nos pone para escoger.
Después de más de 70 años en que he dedicado gran parte de mi vida al servicio comunitario, a la lucha por los valores morales, cívicos y democráticos en que hemos emprendido de muy diversos campos gestiones concretas para precisamente lograr esos mismos fines, me resulta verdaderamente inexcusable, no aceptar el reto.
Antes que nada, quiero subrayar que no voy a señalar nombres, sino más bien ofrecer a nuestros más de 330,000 jóvenes que votarán por primera vez, deben tomar en cuenta al votar por primera vez, a quienes, confiar su futuro como líderes de la lucha por el progreso y la estabilidad democrática; ya lo he hecho con los compañeros de mis tiempos, con mis hijos y con la mayoría de mis nietos, aunque todavía para este proceso electoral, hay cuatro o cinco de que ejercerán el voto por primera vez y que veo lo que planteo como una guía que precisamente he compartido con ellos.
La pregunta es: ¿Qué esperamos de la persona que estamos evaluando para consignarle nuestro apoyo, nuestro respaldo y nuestro compromiso en estas elecciones?; y quiero aquí distinguir, de que primero que nada hay que valorar sus cualidades y sus valores personales porque es la única manera de realmente de poder depositar la confianza en ellos es estar seguro de que aquellos que seleccionamos son los más preparados y dispuestos, para emprender las duras tareas que tenemos por delante.
En primera instancia, tenemos que evaluar es que, si son gente honesta, veraces que van siempre con la verdad, si son dignos de confianza para el manejo de recursos y procedimientos que requerirán emplear para lograr los fines de bienestar si es lo que queremos.
No podemos confiar en gente que miente, que no respeta los bienes y la propiedad de otros ni respeta a las personas y que, sobre todas las cosas, que no está dispuesto a poner el bien común por delante del enriquecimiento personal.
Los partidos políticos están en la obligación y tienen en su agenda el proponernos nombres como candidatos, pero los métodos de los partidos políticos, no siempre se basan en estos criterios de selección y por lo tanto a la hora de tomar la decisión tomaremos siempre en mente de que estamos confiando nuestro poder con el voto a personas que tengan de verdad la capacidad y el interés de luchar por el bienestar de la comunidad, de los valores personales, de la honestidad, de la veracidad debemos evaluar la experiencia y capacidad real, o sea el liderazgo, para llevar adelante las cosas que se proponen.
¡Nos van a prometer de todo! Pero no todos están en la capacidad de para llevar adelante, aun en estas mismas propuestas, porque para realizarlas; lo primero que necesitan, es ser verdaderos líderes y no repetidores de propaganda o de agendas políticas prefabricadas.
El verdadero líder es aquel que puede, no solo hacer la propuesta, sino atraer a otros, guiar a otros, para que las tareas que haya que desempeñar, se puedan llevar a cabo con éxito.
Hace más de 2,500 años, Sócrates tenía una prueba, lo que él llamaba la prueba de los tres filtros, que dio paso a una versión moderna que han hecho público la sociedad internacional del Rotarismo, de los clubes Rotario, bajo el signo de prueba cuádruple. Es un mecanismo sencillo, para evaluar no solo la calidad humana si no la capacidad real de aquellos en quienes nosotros podemos confiar que van a ser parte exitosa de nuestra lucha por una sociedad equitativa, justa y próspera.
Mi recomendación es que aquellos candidatos que evalúan como posibles receptores del voto que nuestros jóvenes quieran emitir, lo sometamos a que puedan pasar con éxito los preceptos señalados en esta sencilla prueba originada desde la antigüedad.
La Prueba Cuádruple es una guía de conducta ética sin tonos políticos ni religiosos que usan los rotarios para guiar sus relaciones profesionales y personales. Traducida a más de 100 idiomas, se recita en todas las reuniones y plantea las siguientes preguntas:
De lo que pensamos, decimos o hacemos: ¿Es la VERDAD? ¿Es EQUITATIVO para todos los interesados? ¿Creará BUENA VOLUNTAD y MEJORES AMISTADES? ¿BENEFICIARÁ a todos los interesados?

Como nuestro consejo va dirigido a jóvenes que van a votar por primera vez, me he abstenido de que se evalúen propuestas o entidades políticas que los postulen, si no que el voto sea realmente sea emitido en favor de a quienes podemos realmente confiar para llevar adelante lo que esperamos para el bien de nuestras comunidades y nuestro país.
Estamos en revolución de las comunicaciones, hay una fuente enorme de penetración de la información. Observar que tipo de información les llega a nuestros jóvenes a través de estos medios digitales; no sin antes advertir que estos medios están siendo utilizados para enfatizar el ir en contra de nuestra sociedad de los valores y la mente de nuestros jóvenes con la promoción de anti valores y la aceptación de conductas reñidas con lo que promueve la verdadera convivencia pacífica de la comunidad.


























